Según Mark Prensky (2001), en un artículo publicado en un diario
estadounidense, desde mediados de la década de los 90’s se comenzó a dividir
las generaciones sociales en dos tipos, según el momento en el que nacieron y
la tecnología que existía para la época. Estos dos grupos fueron llamados
“inmigrantes digitales”, para aquellos que ya eran adultos durante el boom
tecnológico, y “nativos digitales” para quienes nacieron y crecieron durante el
boom tecnológico, es decir, que llevan la tecnología en la sangre.
Prensky (2001), cita al Dr.
Bruce D. Berry, el cual había publicado un estudio en el que explica que los
métodos y formas de crecimiento y aprendizaje de los nativos digitales había
llegado al punto en el que su forma cerebral había cambiado, con respecto a la
estructura de los inmigrantes digitales, quienes crecieron con un aprendizaje
paso a paso, lentamente y sin la efectividad del internet.
Estos cambios se tradujeron en
la forma de aprendizaje de unos y otros, que se evidencia en las aulas de clases,
en las que los profesores son inmigrantes digitales y los alumnos nativos. Sus
métodos de enseñanza-aprendizaje varían tanto, que la brecha entre unos y otros
cada vez se hace más explícita.
Se puede pensar que una de las
causas de esta distribución socio-educativa puede ser la globalización,
recordando que esta es una teoría que explica la sistemática generalización de
la información, los contenidos, la economía y “crecimiento”. Actualmente los
sistemas de distribución de la información están sustentados por la rapidez del
avance tecnológico, internet y medios de comunicación. Pues es innegable que
muchos de los que actualmente son inmigrantes digitales se han visto en la
obligación de actualizar su “idioma” (como dice Prensky (2001)), ya que los nativos
no comprenden la existencia terrenal sin tecnología, sumándose la cada vez
mayor globalización de la información que estos nativos dicen necesitar, que se
encuentra en medios tecnológicos, que si en el caso de los docentes, no son
manejados equilibradamente con los viejos métodos educativos, perderán la
atención de sus alumnos y la capacidad de relacionarse entre si.
Hay otro factor influyente en la
creciente necesidad de los inmigrantes digitales de adaptarse a los nuevos
medios tecnológicos y es la nueva sociedad de la información y la sociedad del
conocimiento. La primera se trata del grupo social que ve la distribución de la
información como una nueva revolución, como la industrial. De hecho se le
considera su sucesora. La segunda sociedad, del conocimiento, habla de la
necesidad de adueñarse del conocimiento selectivo, del que se cree hacer uso.
Este tipo de sociedad se ve más reflejado hacia la localización, más que la
globalización, ya que no requiere de la distribución o generalización del mismo,
sino de su apropiación.
Como se ha visto, aquellos que
son inmigrantes digitales, no tienen más remedio que adaptarse a las nuevas
formas de hacer las cosas, esto no implica una obligación, ni un exterminio a
los viejos métodos, sino una readaptación, digámoslo mejor, modernización. Esta
debería ser cómoda para todos, que incluya los nuevos medios, sin dejar atrás
los conocimientos base y científicos que aunque fueron expresados en formas
antiguas, pueden ser transformados para su actual comprensión.
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