"Carpe diem...", creo que algunos hemos escuchado o visto lo que significa, pero de verdad le hemos prestado atención a su significado, no lo creo. Esta frase es obra de Horacio, poeta romano, que se traduciría como "aprovecha el día...", claro, esto es más largo, aunque es suficiente para mi propósito.
Que dificil es transitar por la vida sin fijarse en pequeños detalles, como la cara de quienes caminan, los adornos de un edificio, la sonrisa de un bebé, la emoción de un roquero al escuchar el estruendor con sus audifonos, el caminar de una tierna pareja de abuelos con una vida entera juntos, cosas así no las cambio por nada. No las cambio porque sean situaciones particulares, sino porque me hacen caer en cuenta de quienes me rodean, cómo son, qué es lo que está pasando y cómo la sociedad a la que pertenezco se desarrolla o se hunde, todo esto con depositar cinco minutos que, posiblemente, se podrían usar viendo el celular o viendo el tunel oscuro del sistema metropolitano de transporte subterraneo (sí, largo nombre, pero así es como se llamó originalmente a todo sistema "metro", detallitos, no?)
Excusas como el ajetreo de la ciudad o que el tiempo no alcanza abundan en las cuerdas vocales de las personas, pero como dicen por ahí: "El tiempo es abstracto y relativo". Así como una hora puede alcanzar para mucho, no te puede servir de nada, todo depende de tu vocación de vivirla.Ciertamente cada mente es un mundo, sin embargo, cada mundo se organiza a su manera.
Dice un dicho que "para poder cambiar al mundo, empieza por cambiarte a tí". Sutil, no?; dice mucho de lo que se debería hacer, pero no se hace. Lo mismo ocurre con la organización y el tiempo, hagámoslo con el nuestro y veremos como poco a poco nuestra sociedad cambia, progresa, se organiza.
Es triste ver como alguien desperdicia una vida, su vida, siendo usado por los vicios, por la pereza y la viveza. Recurrir a más excusas para cubrir la poca convicción para lograr los cometidos, convierte a la sociedad cada vez más cavernicola, hablo de estas excusas en el sentido de: "en algún momento lo haré" o "tengo tiempo haciendolo, no creo que cambie ahora".
Quien acelera la rapidez de su crecimiento, madurez y progreso es aquel que se organiza, confronta y asume, no quien deja, sigue y sigue sin razonar.
"Carpe diem quam minimum credula postero"
Así es. Vivimos corriendo y sin fijarnos en las pequeñas cosas que nos rodean. Como dice la canción: "el mundo corre en forma veloz, si olvidas sentir". Buen trabajo, Louis.
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